¡Ho, Ho, Ho! ¿A que ya se respira el ambiente navideño en tu ciudad? Las luces le dan un toque cálido y especial a las calles, los niños envían sus cartas a los Reyes Magos y los adultos intentamos, con más o menos éxito, no coger ni un kilo más antes del día 24, ¡y no es tarea sencilla!

Aún quedan dos semanas para Navidad y seguro que ya tienes la agenda repleta de cenas y comidas con los compañeros de trabajo, el grupo del gimnasio, los amigos de la universidad… Y faltan los platos fuertes, porque, ¿quién es capaz de cenar una simple ensalada en Nochebuena?

Mantener nuestro peso durante las fiestas es difícil, no vamos a engañarte, pero no hace falta que no comas ni un bocado de mazapán, ni que renuncies a tu agenda social, ¡simplemente basta con seguir estos sencillos trucos!:

  • Traza un calendario con los días en los que sabes de antemano que vas a pasarte un pelín, como Nochebuena, Nochevieja o el viernes de la cena con tus cuñados, ¡y no te lo saltes! Porque una cosa es que haya planes en los que encajar una dieta light sea misión imposible, y otra que todos los días nos demos un atracón de dulces.
  • Mantén un plan detox los días previos a la Navidad. Verduras, frutas y pescados o carnes a la plancha serán los protagonistas de tus menús previos a la Nochebuena, así como en los días entre fiestas. Esto ayudará a tu estómago a “desintoxicarse” y contribuirá a compensar los excesos de los días restantes.
  • Comienza tus mañanas practicando ejercicio. De esta forma evitas el sedentarismo, activas tu metabolismo e, incluso, reduces la sensación de hambre durante el resto del día.
  • ¡No piques entre horas! Sí, es muy tentador probar esos bombones que os han regalado en la oficina, pero las frutas e infusiones serán tus mejores y más sanas aliadas para los tentempiés de media mañana o media tarde. Y no te saltes ninguna comida, porque así evitarás ese bajón que hace que devores en la cena.
  • ¿Una copa? ¡Mejor de vino! En Navidad es tan importante el comer como el beber, y sin duda se trata de las fiestas más etílicas de todo el año. Como somos realistas y sabemos que no vas a brindar con agua, te recomendamos que bebas únicamente vino, cerveza o cava en tus celebraciones: tienen menos calorías que otras bebidas como el ron o el vodka, y tomados con moderación pueden resultar beneficiosos.
  • Ley de la compensación. Ya lo decíamos antes, ¡en el equilibrio está la virtud! Por eso, si después de los entrantes y de una generosa ración de pavo con patatas aún te queda hueco para el postre, es mejor que optes por una macedonia de frutas o unas peras al vino.
  • Organiza alguna de las comidas más importantes en casa. Es cierto que ser el anfitrión durante estas fiestas puede ser un engorro, pero también tiene sus ventajas, ya que serás tú quien escoja el menú. Un banquete delicioso de Navidad no tiene por qué ser hipercalórico: opta por ensaladas o cremas de verduras de primer plato, cocina al vapor o al horno y añade verduras como acompañantes de tus platos principales.
  • Come despacio. Disfruta de la compañía de tu familia y tus amigos, céntrate en la conversación y procura masticar lentamente los alimentos. La sensación de saciedad te llegará antes, y seguro que te lo pasas mucho mejor durante la cena.
  • Y recuerda que el mejor truco para mantener una vida saludable es la constancia: si desarrollas estos hábitos durante todo el año, ¡seguro que lo notarás al subirte a la báscula!

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